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Análisis y valoración EPA 3T18

25 octubre, 2018

Si bien es cierto que las cifras referentes al número total de ocupados y a la tasa de paro, se sitúan en términos que nos permitirían ser optimistas, también es una realidad que el mercado laboral sigue albergando un total de 3.326.000 parados y que no hemos conseguido solucionar los síntomas de ineficiencia, como son la cronificación del paro de larga duración y de la feminización […]

UN TRIMESTRE POSITIVO EN EL QUE EL NÚMERO DE OCUPADOS VUELVE A SUPERAR LOS 19.500.000

 

Los datos apremian a acometer las reformas necesarias para favorecer la entrada de trabajadores al mercado, antes de que se acentúe la desaceleración

  • La ocupación aumenta en 183.900 personas situando la tasa de crecimiento interanual en el 2,51% (desde el 2,82% del 2T18)

  • Los parados disminuyen en 164.100 personas manteniendo la tasa de descenso interanual próxima al 11%

  • La tasa de paro se reduce siete décimas este trimestre hasta situarse en el 14,6%, nivel previsto por nuestras estimaciones (primera vez desde 2008 que baja del 1%%)

  • La ocupación ha aumentado en el sector turístico de los Servicios (210.200), en la Construcción (24.900) y en Industria (2.800). Por el contrario, desciende en Agricultura (–54.000)

  • La feminización del desempleo sigue siendo un problema que tiende hacia la cronificación (el aumento de las ocupadas es casi 1/3 parte del registrado por los hombres)

  • Los ocupados a tiempo completo crecen en casi 370.000 personas respecto al 2T18 y la tasa de parcialidad se reduce por debajo del 14%

  • La tasa de temporalidad del sector privado disminuye un 0,36% hasta situarse en el 27,8% y la del sector público aumenta un 1,8% hasta alcanzar el 25,9%. La tasa de temporalidad global se sitúa, por tanto, en el 27,4% (igual que en el 3T17)

  • Los datos invita a reactivar los mecanismos necesarios (más reformas estructurales) para sostener el crecimiento futuro del empleo

     

En lo que respecta a la ocupación, ha aumentado en 183.900 personas situando la tasa de crecimiento interanual en el 2,51% (desde el 2,82% del 2T18) y haciendo que el número de ocupados alcance los 19.5000.000, su nivel máximo desde 2008. Los parados han disminuido en 164.100 personas, manteniendo la tasa de descenso interanual en los dos dígitos, próxima al 11% y reduciendo en siete décimas la tasa de paro, hasta el entorno del 14,6% (es la primera vez desde el 4T2008 que vemos una tasa de paro inferior al 15%), albergando un total de 3.326.000 parados.
En esta ocasión, el balance de la EPA concilia con el trasladado estos meses atrás por los registros laborales. La desaceleración de la actividad económica y de la mejora del mercado de trabajo ya ha llegado y se consolida, lo que invita a reactivar los mecanismos necesarios (más reformas estructurales) para sostener su crecimiento en un futuro cada vez más cercano, más allá del refuerzo de las bonificaciones a la contratación que parece desprenderse de la intencionalidad política.

Como suele ocurrir en los terceros trimestres, en los que la estacionalidad tiene un impacto importante en nuestra economía, la ocupación ha aumentado en el sector turístico de los Servicios (210.200 ocupados más), pero esta vez también en la Construcción (24.900) y la Industria (2.800 más). Por el contrario, desciende en la Agricultura (–54.000).

Atendiendo al detalle de la variación trimestral de la ocupación en el 3T18, destacamos los siguientes comportamientos:

  • Por sector, la hostelería y la construcción son las ramas (junto con los servicios sanitarios y sociales) que más aportan al crecimiento del agregado. Esto está en línea con lo observado en la afiliación a la Seguridad Social y explica que sean los dos archipiélagos, junto con Melilla, los ámbitos geográficos que más aumenten la ocupación en el 3T18. Conviene destacar también que la composición sectorial del 3T de este año está más sesgada hacia aquellas ramas más afectadas por la estacionalidad, lo que supone un síntoma de vulnerabilidad en el caso de que se ralentice con mayor intensidad el crecimiento de estos sectores (la hostelería, de momento, mantiene el pulso, pero las perspectivas no son tan favorables como lo habían sido hasta ahora). La tasa trimestral del crecimiento de la ocupación sin este efecto se reduce hasta el 0,48%, cuando hace un año era del 0,74%.
  • Por género y edad, las mujeres siguen sin subirse a la recuperación del empleo (pues el aumento de las ocupadas es casi 1/3 parte del registrado por los hombres), mientras que los jóvenes aprovechan el periodo estival y, probablemente, la interrupción del curso académico para conseguir más experiencia laboral. La feminización del desempleo sigue siendo un problema que tiende hacia la cronificación, lo que probablemente requeriría de una mayor atención de la prestada hasta el momento.
  • Por duración de la jornada laboral, en este trimestre se deduce un aumento de la probabilidad de ampliarla que ha podido estar vinculada a las ramas que mayor dinamismo han mostrado. Los ocupados a tiempo completo crecen en casi 370.000 personas respecto al 2T18. La tasa de parcialidad, por su parte, se reduce por debajo del 14%, un nivel en el que no se encontraba desde finales del año 2011. En este sentido, aunque la proporción de descontentos con esta última jornada siga siendo relevante, lo cierto es que esta tendencia apunta hacia una mejora de uno de los vértices de calidad en el empleo creado.
  • Por duración del contrato de trabajo, los temporales se incrementan en 151.000 personas este 3T18, elevando la tasa de temporalidad hasta el 27,4%. Este nivel es similar al observado en el mismo trimestre del año anterior.
  • Por distribución geográfica, los mayores incrementos de empleo este trimestre se dan en Illes Balears (47.500 más), Cataluña (33.500 más) y Canarias y Castilla-La Mancha (22.700 más cada una). El País Vasco es la CCAA que registra un mayor descenso del empleo, con una reducción de 7.200 personas.

Por otro lado, el comportamiento de los asalariados en el sector privado, ha sido muy positivo si analizamos la evolución de los asalariados del sector privado con contrato indefinido respecto al año pasado. La creación de empleo asalariado ha crecido respecto al año pasado (3,3%), anotando 421.400 empleos. Esto se debe en un 83,3% a la creación de empleo asalariado indefinido, que crea 351.200 empleos (+3,8%) y en un 16,7% al empleo asalariado temporal (70.300 empleos; 1,9%). El sector público también ha creado empleo respecto al año anterior (3,4%), en concreto 105.400 empleos. Esto se debe en un 78,3% a la creación de empleo asalariado temporal, que crea 82.600 empleos (+11,2%) y en un 21,7% al empleo asalariado indefinido (22.900 empleos; 1%). Con estos datos, la tasa de temporalidad del sector privado disminuye un 0,36% hasta situarse en el 27,8% y la del sector público aumenta un 1,8% hasta alcanzar el 25,9%.

  • La tasa de temporalidad global se sitúa, por tanto, en el 27,4%, misma cifra que en el 3TR17.

Con todo, el porcentaje de la población que se encuentra activa en el mercado de trabajo creció en el tercer trimestre en 19.800 personas, alcanzando las 22.854.000. Es la cifra más alta desde el segundo trimestre del 2016.

 

Valoración ASEMPLEO

Los datos que muestra la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre del año, son positivos a pesar de no alcanzar las cifras que veníamos registrando en ejercicios anteriores.

Si bien es cierto que las cifras referentes al número total de ocupados y a la tasa de paro, se sitúan en términos que nos permitirían ser optimistas, también es una realidad que el mercado laboral sigue albergando un total de 3.326.000 parados y que no hemos conseguido solucionar los síntomas de ineficiencia, como son la cronificación del paro de larga duración y de la feminización del desempleo, que continúan y suponen un lastre para la sostenibilidad de la creación de empleo, una vez que la desaceleración se ha consolidado en la economía.

Las previsiones sobre el contexto venidero no son muy positivas y en este sentido, es imprescindible que las reformas estructurales necesarias para garantizar una creación de empleo que sea sostenible en el futuro, se acometan con la mayor brevedad posible. Es necesario favorecer los mecanismos de entrada al mercado laboral, así como fomentar políticas activas que mejoren la empleabilidad de los ocupados y desempleados, manteniendo a la población activa en unas condiciones que les permitan cubrir aquellas necesidades que demanda el tejido empresarial, en este entorno digital y de voraz competitividad en el que nos encontramos.

No podemos mirar para otro lado y aplaudir que el mercado siga creando empleo, sin detenernos en analizar en profundidad los retos a los que se enfrenta y a los que debemos encarar con responsabilidad y determinación para conseguir que el mercado de trabajo español destaque por su eficiencia, inclusividad y eficacia, y por ser creador de oportunidades de empleo y trabajos de calidad, y no sólo por seguir reduciendo una tasa de paro que, recordemos, llegó a niveles insostenibles.

Ante esta situación, desde ASEMPLEO reiteramos nuestra disposición a ser partícipes de este proceso de reforma y de mejora del mercado que demandamos, e insistimos en la necesidad de que el ejecutivo cuente con todas las herramientas de las que dispone nuestra economía, para conseguirlo. Es hora, por tanto, de poner en valor los recursos que tenemos y de garantizar su máximo aprovechamiento.

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